
Junto con Arbegui, movemos cuatro rotores desde la fábrica del proveedor en Austria hasta el norte de España. Dos de los cuatro embarques ya han llegado al puerto de Santander, uno de ellos con el Rin y el Danubio en mínimos históricos.
En Altius hemos coordinado toda la operativa de transporte de cuatro rotores de 132 toneladas y 7,18 x 3,08 x 3,30 metros desde Linz (Austria) hasta el puerto de Santander. Cada rotor viaja en un embarque independiente: primero en barcaza por el Danubio y el Rin hasta Amberes, y después en buque costero hasta Santander. Allí lo entregamos a Arbegui, nuestro socio en este proyecto, que se encarga del tramo final por carretera hasta la obra y de la instalación.
El segundo embarque, cargado a mediados de agosto de 2026, navegó durante una de las peores sequías que se recuerdan en los grandes ríos europeos. Llegó a Santander a finales de septiembre, sin incidencias.
Una operativa multimodal de Austria a Cantabria.
Nuestro equipo de proyectos industriales coordina cada embarque desde la fábrica del proveedor en Linz hasta su entrega en el puerto de Santander. Son cinco fases encadenadas, y en cada una el rotor cambia de medio de transporte:
- Carga en barcaza en Linz. Embarcamos el rotor directamente desde la fábrica del proveedor, a orillas del Danubio.
- Navegación fluvial hasta Amberes. La barcaza recorre el corazón de Europa, principalmente por el Danubio y el Rin, hasta el puerto belga.
- Trasbordo en Amberes. Descargamos el rotor de la barcaza y lo cargamos en un buque costero.
- Transporte marítimo hasta Santander. Antes de zarpar, calculamos y ejecutamos el trincaje y el asegurado de la pieza para limitar cualquier desplazamiento y mantener la pieza debidamente asegurada durante la travesía.
- Descarga en Santander. Descargamos el rotor y lo cargamos sobre los equipos de transporte especial de Arbegui, que lo llevan hasta su destino final.
Combinar vía fluvial y transporte marítimo nos permite mover una pieza de este tamaño y peso sin recorrer por carretera media Europa. La clave está en que cada cambio de medio esté planificado al detalle: un retraso en un trasbordo afecta a toda la cadena.
Navegar el Danubio y el Rin con los ríos en mínimos.
El segundo embarque salió de Linz a mediados de agosto, durante un periodo de niveles excepcionalmente bajos en el Danubio y el Rin. Ese verano, los grandes ríos europeos registraron sus caudales más bajos en décadas: el Rin llegó a marcar 74 centímetros en Colonia en julio, y el Danubio cayó por debajo de los límites operativos para buques de gran calado en algunos tramos, según datos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.
Con menos agua, una barcaza cargada con 132 toneladas corre el riesgo de tocar fondo o de quedarse detenida a mitad de ruta. Para evitarlo, actuamos en tres frentes:
- Elegimos una barcaza de calado adecuado. Buscamos una embarcación que, con el rotor a bordo, pudiera navegar con margen suficiente sobre el lecho del río.
- Vigilamos los niveles de agua en todo momento. Seguimos a diario la evolución de los caudales en cada tramo del recorrido para anticipar cualquier cambio.
- Mantuvimos informadas a todas las partes. El cliente, Arbegui y el resto de proveedores sabían en cada momento dónde estaba la carga y qué podía pasar en los días siguientes.
El rotor llegó a Santander a finales de septiembre. Cuando los ríos no acompañan, lo que marca la diferencia es tener un plan, revisarlo cada día y contar con un equipo que conoce bien cada tramo de la ruta.
El tercer embarque está previsto para principios de 2027 y quedará un cuarto por realizar.








